Menu
RSS

btedicion

Tucumanazo, "el peligro del fraude" Manzur proclamado gobernador

584 manzur proclamadoVFN - El fraude, en toda su amplia gama de tretas, y el clientelismo, son parte del menú que el kirchnerismo dispone para seguir gobernando y que no titubeará en utilizar en la elección nacional del 25 de octubre. Tucumán ha sido la muestra del menú de opciones para inducir o tergiversar la voluntad electoral del ciudadano.

El feudalismo imperante en las provincias del norte argentino, expresado en las turbulencias e irregularidades que alcanzaron repercusión nacional en la última elección de Tucumán, pone sobre el tapete lo que Cambiemos ha venido preanunciando desde su constitución como alternativa de gobierno: la disposición del oficialismo de echar mano a cualquier medio - lícito o ilícito - para sostenerse en el poder.

Con un enorme despliegue de poder desde los aparatos estatales, el kirchnerismo utiliza los recursos públicos para alentar el clientelismo, hacer una descomunal propaganda, hacer trampas y perseguir a opositores con los "carpetazos" consabidos.

Los planteos legales presentados por José Cano llegaron hasta el Superior Tribunal tucumano la que proclamó rápidamente a Juan Manzur como gobernador y a los demás candidatos electos en los comicios del 23 de agosto, quedándole a la Junta Electoral Provincial el trámite final.

Es decir que Manzur asumirá el cargo, con la mácula de una presunta ilegitimidad de origen, mientras que un eventual reclamo de la oposición a la Corte Suprema nacional se resolvería con el ex ministro de salud en el poder, un remedo del caso del Estado de la Florida en la que la Corte Suprema dictaminó que el candidato John Kerry había ganado por seis votos, pero como George Bush ya estaba gobernando el asunto devenía abstracto.

La Junta, además, resolvió llamar a elecciones complementarias en las tres localidades donde hubo quema de urnas.

Entre el fallo de la Cámara que anulaba la elección y el de la Corte provincial, se meneó la posibilidad de la intervención federal, instrumento utilizado en 168 oportunidades entre 1853 y 1976. Si bien desde 1983 se utilizó sólo siete veces, la intervención de Santiago del Estero en 2004 señala la profundidad e intención del kirchnerismo en tales casos. En esa oportunidad el oficialismo nacional consideró más importante la existencia de una red de espionaje provincial para intervenir que los asesinatos de Leyla Bashier Nazar y Patricia Villalba, las causas judiciales contra el matrimonio Juárez o la casi inexistente división de poderes.

En el debate sobre la ley de intervención federal hubo un contrapunto entre la senadora Cristina Kirchner y Oscar Gómez Diez. El segundo estaba convencido de que la raíz del problema se encontraba en el sistema electoral que regía en Santiago del Estero, donde el que ganaba se quedaba con los dos tercios, por lo que solicitó que la ley de intervención incluyera una convocatoria a una convención constituyente destinada a reformar las normas electorales contenidas en la constitución juarista. La senadora Kirchner se opuso a la propuesta sobre la base de que ello hubiera significado avasallar la autonomía provincial y violar la organización federal del país.

El sistema electoral tucumano, utilizado por el kirchnerismo es uno de los principales responsables del desaguisado de esa provincia y no es más que otro síntoma de la debilidad de un sistema político que desde la crisis del 2001 el oficialismo ha mantenido en un nivel de deterioro que es funcional a su proyecto de poder.

La preocupación de la oposición con respecto a las malas artes y la campaña sucia cobra relevancia cuando la posibilidad de evitar una segunda vuelta está a tiro de fraude. Las últimas encuestas muestran que la estructura del voto que se registró en las PASO no ha cambiado mucho, pese a los sucesos más destacados como las acusaciones contra Fernando Niembro que concluyó con su renuncia a la postulación a diputado nacional por el frente Cambiemos no impactó dramáticamente en la intención de voto para Macri. Del mismo modo, las inundaciones bonaerenses y el inoportuno viaje de Scioli a Italia no parecen haber provocado una baja en el caudal electoral del candidato del Frente para la Victoria.

Las encuestas muestran que uno o dos puntos son la distancia entre un escenario o el otro. Y no cabe duda que el oficialismo haga lo imposible para ganar en primera vuelta.
Fuente: agencias/EA/www.visionfederal.com

SECCIONES

SUPLEMENTOS

MAS NOTICIAS

CONECTAR CON VISION FEDERAL

  • Facebook
  • Twitter
  • Google +
  • RSS
  • Emails Newsletters
  • YouTube