Menu
RSS

btedicion

Los cafés de Buenos Aires, costumbres porteñas


LOS PRIMEROS CAFÉS

interior de un caféCultura y Arte
- A excepción de las pulperías, otros negocios destinados a la recreación aparecen hacia finales del siglo XVIII aproximadamente. Entre ellos encontramos los denominados “Cafés”. Sabemos por testimonios de principios del siglo XIX que fueron, como espacio público, la transición entre los espacios de sociabilidad privada y los de sociabilidad pública

La primera distinción entre una pulpería y un café, estaba dada porque en la primera se realizaba despacho de bebidas y alimentos, mientras que la segunda se dedicaba exclusivamente a las bebidas. Por otra parte, mucho variaban las calidades de sus asistentes y el refinado gusto con que se establecían los cafés. En esto se parecen a los cafés europeos, aunque presentan actividades más variadas.

Es recordado el “Café de Marco”, donde se originó la Sociedad Patriótica como reacción antes los manejos saavedristas en la Junta de Gobierno. También eran conocidos por entonces, los cafés: “de la Victoria” y “el Catalán”, “San Marcos” y “San Martín”.Todos se distribuían alrededor y por las calles aledañas a la Plaza de Mayo. Por entonces, la plaza era el lugar de socialización por excelencia, concentraba a su alrededor los principales edificios: la iglesia, el cabildo, el fuerte, los “altos” de las casas de familias importantes.

EL LUGAR Y SU CONCURRENCIA

Con un gran patio interno que según un inglés, que estuvo de paseo por Buenos Aires entre 1820 y 1825, “… tan amplios como no podrían verse en Londres”. Cubierto con un toldo para los días de calor, ofrecía siempre agua fresca de su aljibe. Vistosos papeles franceses decoraban las paredes con motivos con motivos de India y Tahití, episodios del Quijote y de la historia greco-romana.

Las actividades incluían la lectura y discusión de libros y periódicos, el juego y el comentario de los más variados chismes, pues “… no había reputación que no se redujera a cenizas…” según el porteño Ignacio Núñez. También se supone que daban lugar a “actividades inmorales”. Considerando que las mujeres no se desarrollaban en estos espacios, las pocas que aparecen en los testimonios, al parecer, podían ser trabajadoras de lugar, tal vez prostitutas.

La elegancia con que se describe el lugar no quita que siempre se presentara como un espacio susceptible de actividades criminales tales como los robos o “raterías”. Un viajero, francés de nombre Arsène Isabelle, comenta que los cafés carecen de servicio de plata e indica el motivo. Con bastante vergüenza, declara la costumbre de los asistentes de llevarse los cabos de vela, escondidos entre sus prendas, sin preocupación alguna por la ropa que manchaban.

Fueron continuas las preocupaciones de las autoridades, tendientes a mantener el orden en la ciudad. Las disputas y peleas sin motivos eran frecuentes por cualquier motivo, aunque el juego, generalizado en todas las clases, era uno de sus orígenes más comunes. La lotería, los naipes y sobre todo, el billar, concentraban siempre cantidad de jugadores y espectadores.
Una ley del 30 de octubre de 1858 castigó a los “vagos y malentretenidos” con el servicio de las armas con un tiempo de entre 2 y 4 años por el delito de encontrarse habitualmente, “en días de labor”, en casas de juego o tabernas, a los que usasen cuchillos u otras armas blancas, a los que cometieran hurtos simples y a los que infirieran lesiones leves.

CAFÉ CON LECHE Y OTRAS BEBIDAS

Las bebidas que podía probar un porteño en un café eran: la misma infusión que daba nombre al lugar, chocolate, candial (una bebida preparada con yemas, azúcar y leche), horchata (bebida preparada con agua, azúcar y unos tubérculos llamados chufas, aunque también se podían hacer con otros ingredientes), naranjada y “algunas copitas”.

El servicio lo realizaba el mozo, que aparecía en verano, en mangas de camisa de dudosa higiene, y a veces fumando un cigarrillo, según Wilde. Se podían pedir tostadas con manteca que siempre llevaban azúcar encima. Un chocolate, tal vez, que siempre venía acompañado de un vaso de agua o el clásico “café y leche”, como le decían.

El café con leche se servía de la siguiente manera: se acercaba al parroquiano un platillo con una gran taza colocada encima boca abajo. Al retirar la taza se podía ver el azúcar, que generalmente no era refinada y que se disponía en el centro del platillo como una pequeña medida dentro de una latita que se volcaba en la taza vacía. Luego el mozo servía el café y la leche dentro de la taza, hasta que rebalsaba sobre el platillo.

EVOLUCIÓN DE LOS CAFÉS

Hasta la primera mitad del siglo XIX, los cafés parecen haber sido el lugar elegido por los personajes de las elites para discutir sobre temas políticos. Como fenómeno de exclusividad, irá en disminución a partir de 1862, gracias al fortalecimiento de la sociedad civil porteña. La diversificación de la identidad social de los cafés hará que se mezclen con tabernas o almacenes. Las élites elegirán, a partir de entonces, el club como espacio propio y a “cafetear” concurrirán personajes más variados.

Los cafés quedarán como ámbito de sociabilidad de médicos, juristas, policías, gobernantes, inmigrantes y obreros. Su función se diversificará como almacén, taberna, hotel y permanecerá la función de local de juego. Empezará a aparecer asociado al espectáculo y al baile. La calidad del servicio y la concurrencia variarán de acuerdo a la zona de la ciudad en que se ubiquen.

BIBLIOGRAFÍA

MYERS, Jorge; “Una revolución en las costumbres: las nuevas formas de sociabilidad de la elite porteña, 1800-1860”. En: DEVOTO, Fernando y MADERO, Marta; Historia de la Vida Privada en la Argentina. Vol. 2. Taurus, Buenos Aires, 1999, pp. 111-145.
WILDE, José Antonio; Buenos Aires desde setenta años atrás. Buenos Aires, Imp. y Estereotipia de La Nación, 1908.
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/91371064210248273022202/p0000003.htm#26

FUENTES:
UN INGLÉS; Cinco años en Buenos Aires 1820-1825. Buenos Aires, Hyspamérica, 1986

Claudia L. Ferreira

SUPLEMENTOS

MAS NOTICIAS

CONECTAR CON VISION FEDERAL

  • Facebook
  • Twitter
  • Google +
  • RSS
  • Emails Newsletters
  • YouTube