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Base espacial China, Sapag descalifica advertencias de espionaje

base espacial china nqNeuquén - Analistas militares afirman que la base china se trata de una unidad de rastreo de misiles nucleares y escaneado de comunicaciones en el extremo austral de América del Sur. El gobernador Jorge Sapag sostuvo que: “Vincular estas obras con fines militares es antojadizo y tendencioso". Legisladores de la oposición reclaman poder acceder al contrato por el que se cedió a China 200has, por 50 años.

Según la información oficial, la base espacial, integrada por una gigantesca antena, e instalaciones de operación y residencia exclusiva para científicos chinos, que se aceptó que estarán bajo jurisdicción de las leyes chinas, está siendo construida en el paraje Bajada de Agrio, a 1.380kms de la Ciudad de Buenos Aires.

El diputado provincial, Unión Popular, Raúl Dobrusín, denunció que el territorio de 200has. cedidas a China están dentro del predio de Vaca Muerta, el poderoso yacimiento de hidrocarburos no convencionales y afirmó que “La zona tiene gas y petroleo abajo. O sea, o hay una intención de explotarlo o, en el mejor de los casos, pierde de ser explotado por nuestro país”.

Dobrusín asegura que los obreros trabajan en la base espacial hace 6 meses y la explicación que les llegó informalmente es que se utilizará para estudiar el hemisferio sur, una tarea que Estados Unidos y Europa harían en el desierto de Atacama.

Como en el acuerdo con Chevrón, Sapag no dijo nada. Dobrusín simplemente pide leer el convenio con la Agencia Nacional China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC) que habilita a construir la base espacial. “Lo único que nos dicen es que no jodamos, como nos decían con Chevrón”, se indignó.

Por su parte, el gobernador Sapag afirmó que "el hecho de haber elegido Neuquén para instalar la base operativa para el control de los satélites, es muy importante y la razón es científica", porque "nosotros estamos en las antípodas de China, en el polo opuesto y ellos desde su república pueden monitorear en 180 grados la órbita espacial y, desde Bajada del Agrio controlar los otros 180 grados".

Es decir que el gobierno chino ha logrado completar un circulo de control en el hemisferio sur del planeta, que según los expertos militares se trata de una base de rastreo de misiles nucleares y escaneado de comunicaciones en el extremo austral de América del Sur, con lo que China ha conseguido instalarse en una zona de incidencia en el Atlántico Sudoccidental, que se halla bajo control del Reino Unido y de la OTAN desde las Islas Malvinas y mares adyacentes.

Estos analistas afirman que China ya penetró en la Patagonia argentina mediante distintos acuerdos: minero, petrolero, de tierras, etc., en el marco del proyecto del kirchnerismo de sostener con China una alianza estratégica, que para Pekín significa un posicionamiento privilegiado sobre el extremo sur argentino-chileno, las Islas del Atlántico Sur y el Sector Antártico Argentino y chileno que se encuentran en una zona estratégica desde el punto de vista de los intereses militares.

Desde esas posiciones, aseguran, se controla el paso interoceánico Atlántico Sur-Pacífico Sur y la ruta transpolar; permitiendo además a EEUU y sus socios de la OTAN,  cerrar el sistema misilístico contra Rusia y China desde Malvinas, o mediante submarinos nucleares que tienen asignada como zona de acción la porción sudoccidental del Atlántico.

China, ha entrando en esa región, con lo que Argentina al otorgarle espacio territorial se ha introducido en una zona de riesgo en caso de una disputa bélica entre las potencias occidentales y el gigante chino, que como las otras potencias mundiales, considera el control del espacio exterior clave para el fortalecimiento de sus capacidades miliares en la disputa por el dominio del mundo.

Por lo tanto, reiteran los analistas militares, todo lo vinculado al desarrollo espacial está integrado a los objetivos de sus respectivas fuerzas armadas y las declaraciones de las autoridades neuquinas no pueden disimular esta realidad.

El gobernador Sapag se esfuerza en tratar de demostrar los beneficios que obtendrá la provincia afirma "La inversión es muy importante" y sostiene "ya que hablamos -dijo- de más de 300 millones de pesos en la zona de Quintuco, a lo que se suma la base operativa que estará en Las Lajas, la ejecución de una línea de 60 kilómetros de 33 mil kilowatts desde Las Lajas hasta la estación, con el consumo de más de un megavatio de potencia instalada; sin olvidar que este emprendimiento está generando trabajo, inversiones y progreso en nuestra región".

Cabe señalar que la construcción está a cargo de la empresa china Harbour Engineering, con sede en Buenos Aires, y en este aspecto el mandatario sumó que "si bien la inversión de capital es de 300 millones de pesos -un número interesante para la economía regional porque si bien hay cosas de origen importado como los equipos electrónicos o la propia antena-, todo lo que es edilicio o materiales se comprará acá. Ya están instalando los obradores, la parte civil ronda los 100 millones de pesos y se contratará mano de obra de la zona".

Sin embargo, los datos que trascienden es que la mayoría del personal de la obra es de origen chino, y que las compras de material para la construcción es de poca significación, al tiempo que se ignora si China pagará alquiler por las tierras que va a ocupar, o en todo caso cual es la contraprestación que cumplirá, ya que el uso diario de solo un 10%, algo así como 2,40hs, de una parte de la instalación por científicos argentinos, bajo control de personal chino, parece un tanto irrisoria.

Pero el gobernador Sapag tiene un convencimiento sobre la instalación de la base de China y enfantizó  "el prestigio que le otorga a Neuquén, porque nos permite ser parte de un proyecto tan importante como es llegar a la Luna y al espacio lejano".
Fuente: agencias/www.visionfederal.com 

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