Mujica avanza en su plan “Marihuana” quiere sembrar 150 hectáreas

Nación - La idea del gobierno para legalizar el consumo y venta de marihuana en Uruguay es plantar "unas 150 hectáreas" de la droga. El presidente José Mujica consideró que con esa superficie "sobra" para atender la demanda. El proyecto oficial está sometido a fuertes polémicas, que según trascendió se verán incrementadas por la intención de tercerizar tanto la producción como la comercialización del narcótico. Según Mujica “se trata de sacarle el mercado a los narcos”. La oposición plantea si no se está convirtiendo al país en una meca para consumidores de la droga.
En declaraciones a Subrayado desde su hogar, en el Rincón del Cerro, el presidente dijo que el modelo de venta es el español y explicó que una alternativa es que "haya clubes que produzcan y vendan la droga y registren a los consumidores", bajo la regulación del Estado.
En una entrevista publicada por el diario estadounidense, El Nuevo Herald, el mandatario confirmó que el cultivo de marihuana sería realizado por un privado, y sostuvo que la marihuana que se producirá tendrá "un precio y una calidad que no tiene la que se puede conseguir en el mercado negro". Esto tiene el objetivo de intentar "robarle el mercado al narcotráfico", explicó.
De acuerdo a las estimaciones manejadas por el Poder Ejecutivo, en Uruguay hay 75.500 consumidores mensuales de marihuana. El límite para cada consumidor se fijó en 30 gramos, por lo que se necesitarían cerca de 28.000 kilos de marihuana al año.
Desde la oposición y desde filas del Frente Amplio, se criticó los anuncios sobre la legalización de la marihuana. Mujica salió cruce de los cuestionamientos: "¡Que la oposición me dé otra respuesta!". Y agregó que actualmente "uno de cada tres presos que hay en el país lo están por narcotráfico"
Mujica desetimó las advertencias sobre la posibilidad que Uruguay se convierta en un mercado turístico para consumidores de marihuana, y asegura que su plan es "un mecanismo para uruguayos" que estarán registrados y tendrán una ración mensual, y que los extranjeros no podrán comprar marihuana" y admitió que los bajos precios a que se venderá el narcótico pueden provocar un aumento del consumo, pero enfatizó que es un riesgo “que vale la pena correr”.
Desde la oposición, se insiste que se corre el riesgo que al estado al ser el administrador del mercado de la marihuana, genere un burocracia oficial que termine asociada con los narcotraficantes, y que en un mercado paralelo trafiquen las drogas duras que el proyecto del presidente Mujica trata de controlar.
Fuente: agencias/elpaísuy/www.visionfederal.com



























